Me juego los dedos de los pies.
Me juego incluso las pelotas.
Fíjate si estoy seguro de esto.
Si tuvieras que pasar media hora obligado leyendo currículums como el tuyo, a los 5 minutos querrías morirte de aburrimiento.
Y del asco.
Sé que puede sonar bruto, pero es así.
Te voy a contar algo.
Ayer estaba dando un paseo por el barrio.
Me paré en un paso de peatones a esperar el semáforo.
A mi lado se paró una pareja de unos 40 años.
Si hay algo que adoro de este mundo, es meter la oreja en las conversaciones ajenas.
¿A quién no le va a gustar escuchar los problemas y movidas de los demás?
Además, así tengo cosas interesantes que contaros en la nius.
Bueno, vale, a ver, que me entretengo.
Se paró a mi lado esta pareja.
Ella le dijo a él que está aburrida, que nunca hacen nada.
Él le dice que qué quiere hacer.
Ella que no se lo va a decir ella siempre, que piense por sí mismo.
Él resopla.
El semáforo se pone en verde.
Ella comienza a andar mirando los escaparates.
Él mirando los coches.
Aburridos de mirarse el uno al otro.
Qué difícil que se entiendan un hombre y una mujer.
Hay un libro, ya antiguo, que te puede ayudar si crees que la afirmación anterior es cierta.
Es de John Gray, luego lo buscas.
¿Cómo soy, eh?
No solo te ayudo a que seas un portento buscando curro, sino que además, te arreglo tus relaciones.
De nada.
El tema es que ser aburrido en particular, o aburrir en general, te va a castigar fuertemente.
Buscando trabajo y en cualquier faceta de la vida.
Por eso yo te enseño a no ser aburrido.
A ser divertido, no.
A no ser aburrido.
Cuando buscas trabajo, y cuando no también.
Mira, es en este enlace de abajo:
Acompañamiento para la búsqueda de empleo
P.D. Que no te olvides del enlace

Senén Freire
Cada día envío consejos que te ayudarán
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