Tuve una época en que me dejé dominar por la fiesta.
No siempre fuí un adulto responsable.
Uno ha sido joven.
Y siempre defenderé esto:
Cuando eres joven tienes que despendolarte.
Hasta los 30 el cuerpo regenera, así que dale caña.
En fin.
No sé de que manera, un día acabé en un piso lleno de guiris.
Cuando digo que no sé de que manera, es porque allí nadie hablaba español.
Y por aquel entonces, yo no hablaba inglés.
Algo tuvo que pasar para que yo acabara allí.
Los caminos del alcohol son inescrutables.
No se si por ser lo raro.
Lo diferente.
Quizá mi sex appeal (o como se escriba) español.
O que todos estábamos más sueltos que gabete.
Pero una chica me cogió de la mano, me llevó a una habitación, y...
Ouh yes!
Oh mai god!
Mor, mor, mor.
¿Por guapo?
Ya te digo yo que no.
¿Por NO ser uno más, en medio de todo lo común?
Eso tiene mucho más sentido.
Tu puedes no ser lo común entre lo común.
He puesto común 5 veces seguidas, ya verás.
Pues eso, dejar de ser común.
Aquí:
Pd: Enlace ahí arriba.

Senén Freire
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